Bueno, pues esta vez escribo un rato yo, que he conseguido arrebatar el ordenador a Diego, que por unos dias se habia hecho amo y senior del Blog (aunque las fotos siguen siendo terreno mio).
Creo recordar que nos habiamos quedado en que tras quedarnos en el hotel de Hue para ver el bodorrio habiamos conocido a unos espanioles que tenian contratado un tour en espaniol para ellos dos solos, y como una servidora es tan sociable y simpatica, se ofrecieron a llevarnos al dia siguiente a Hoi An que era nuestro siguiente destino.
Al dia siguiente, antes de llegar a Hoi An, paramos en otra ciudad llamada Danang que no tiene mas que el museo Cham, que es lo que fuimos a ver con visita guiada en espaniol. El museo estaba bien, aunque un poco descuidado. Una vez en Hoi An y antes de ir a nuestro hotel, fuimos con esta pareja de espanioles (llamados Maeba y Luis para mas senias, de San Sebastian, 54 anios el y unos treinta y tantos ella) a una fabrica de sedas.
En esta fabrica pudimos ver el proceso de elaboracion de la misma, desde que los gusanos nacen hasta que van formando el capullo y el proceso por el cual se saca el hilo de seda. Tambien vimos como realizaban los tejidos y en algunos hacian bordados. En este sitio tambien te hacian ropa a medida, algo muy tipico en Hoi An, pero decidimos esperar para visitar otra sastreria muy conocida alli que ya nos habia recomendado una australiana en la Bahia de Halong.

Pues nada, llegaron los espanioles a su hotel y a nosotros nos llevaron al nuestro, una autentica preciosidad que habia ya reservado desde Internet porque me habia encantado desde el momento que lo vi. Nuestra habitacion parecia un pequenio apartamento, ya que estaba a ras de suelo, y estaba decorado de una forma muy bonita, con una cesta de fruta de bienvenida, flores en todas partes... Lo unico que lo estropeaba un poco era que la puerta de entrada la custodiaban dos pastores alemanes tamanio mini de porcelana con espumillon rojo alrededor del cuello... estos orientales no podian dejar de poner su toque horterilla personal.
Mi impresion de Hoi An fue muy buena y estuvimos estupendamente, la gente encantadora, siempre con una sonrisa, y al ser una ciudad muy pequenia y facil de abarcar se hizo bastante acogedora. Tiene playa cerca pero no fuimos ya que al haber pasado el tifon por lo que nos contaron no estaba muy limpia.
Hay muchas casas coloniales y todas son de colores diferentes, mas de una con necesidad urgente de varias capas de pintura que se corroe por la humedad, pero que en el fondo le da un toque de encanto. Son muy tipicos los farolillos chinos que estan por toda la ciudad, y cuando llega la noche iluminan la ciudad haciendola aun mas bonita.
No me podia ir de Hoi An sin hacerme algun vestido a medida, algo que en Espania es poco menos que imposible y aqui es un lujo bastante asequible. Asi que nos fuimos a Yali, una sastreria muy conocida llena de extranjeros haciendose trajes, vietnamitas tomando medidas, y millones de telas diferentes en los estantes curvados por el peso.

Fue alli donde conocimos a Yudy, una vietnamita de 24 anios que nos atendio estupendamente todas las veces que tuvimos que pasar por alli para los arreglos, y de la que nos acabamos haciendo amigos. Desde luego en un sitio como estos te das cuenta de que todos hemos nacido para ricos, porque a mi que no me tomen el pelo, porque eso de que te tomen medidas, te hagan un vestido, te lo arreglen, y tengas como a 3 sastres a tu alrededor en plan supermodelo es una autentica gozada, jaja.
La verdad es que me dieron ganas de meter a Judy en la maleta y llevarmela a Espania, porque comentando con ella nos decia que solo tenian 2 dias libres al mes, y que si necesitaban algun otro dia por estar cansadas no lo cobraban. Le pregunte entonces yo por las vacaciones, y me dijo que si, que tenian vacaciones 4 dias en julio...con esas condiciones de trabajo no me extrania que sean tan sumamente rapidos como para tener un vestido en 24 horas o menos.

Vale. Esta es la version de Maria. Ahora os cuento yo la mia, que es menos bonita, pero mas autentica. Tras horas y horas de tediosas medidas en la sastreria, mientras la ninia se sentia la princesa del cuento y a mi yo me planteaba la opcion de ahorcarme con una de las telas de seda, salimos de la tienda dispuestos a cenar en algun lugar con encanto. Lo encontramos, enfrente del hotel. Estaba tan solo a 100 metros de la sastreria, pero, recordamos, Hoi An esta lleno de tiendas con lamparitas, fotitos, vestiditos... , o sea, que tardamos media hora mas en llegar, parando en cada tienda estuviera contenta (todo esto es una exageracion para meterme con Maria, la verdad es que yo encantado y tambien me entretuve mucho en las tiendas)
Y llegamos al restaurante, enfrente del hotel. El sitio era majo, pero adornado con luces de navidad, que aqui lo adornan todo asi, echandolo a perder. Y la comida buena, pero, un apunte, tenias que tomarla rapidamente si no querias que las hormigas se llevaran toda tu pizza de una sola vez a su casita. (otra vez, vuelvo a exagerar, y Maria se desespera, pero asi tiene mas gracia, a que si?)
Y terminamos en el hotel, que eso si es verdad, y no es exageracion, era una cucada. Muy bonito, encantador, tipo apartamentillo con buen gusto en alguna localidad mediterranea. Hoi An fue un buen sitio para el relax.
Bueno, con esto terminamos la entrega del primer dia en Hoi An. Continuaremos en cuanto tengamos oportunidad.
Hasta pronto.